Un día asombroso (vaya dicen)
14 de julio de 2008
Vaya dicen
¡Ha sido un día asombroso en Costa Rica! Comenzamos nuestro día en las calles de San Jose que pasaban hacia fuera las zonas del evangelio para las iglesias del área y que distribuían las pulseras de la salvación a los niños. La gente era muy buena y receptiva a nuestros esfuerzos.
Después, después de comprobar fuera de nuestro hotel, nos trasladamos a nuestra localización actual en el seminario del Nazarene. En medio de un aguacero de la selva tropical, precisamos para un orfelinato en una ciudad próxima. Las bebidas espirituosas eran altas y el entusiasmo era evidente pues hicimos una rociada enojada en nuestro autobús entre el tráfico loco. Las leyes del tráfico aquí son muy diferentes de hogar. ¡Primero venido, primero vaya! Llegamos el orfelinato sin desgracias y desembarcamos. Mientras que recolectamos, los niños comenzaron a fluir de todas las partes del compuesto. Eran muy impacientes para nuestra visita y ganaron nuestros corazones desde el principio. En el orfelinato, cantamos una canción española para los niños y Josh realizó su acto mágico asombroso. Entonces, Emily explicó la pulsera de la salvación a los niños, y Joe jugó los dados de Jose (Joe dice) con los cabritos. ¡La amaron! La iglesia baptista de Sinclair realizó un sketch para los cabritos. ¡Para la hora próxima o así pues, colgamos hacia fuera con los niños, ayudados a hacer sus pulseras, pintados sus caras, y amados en ellos! Estábamos tristes dejarlas.
Volvimos al chalet de la cuenta y montamos almuerzos para pasar hacia fuera a los desamparados. Distribuimos el alimento y lo llamamos un día. ¡Una qué bendición!








